ALICIA GUEVARA MÉNDEZ
PORTHADAINFORMATIVA.COM
03 MAYO 2023
Las campañas políticas para las elecciones de diputados y alcaldes han estado llenas de promesas y discursos emotivos por parte de los aspirantes, quienes buscan captar la atención y el voto del electorado.
Incluso a meses del proceso electoral a celebrarse durante el 2024, en las calles, colonias, brechas intransitables y comunidades alejadas, aparecen mágicamente “ciudadanos de buena voluntad”, abrazando a la gente y escuchando sus demandas y necesidades. Parece que la estrategia de muchos aspirantes a las diputaciones y alcaldías “aplican” la cercanía con la población, con la intención de conectarse con sus necesidades y así ganar su confianza.
Sin embargo, la cercanía no siempre garantiza la honestidad o cumplimiento de las promesas de campaña. Es necesario analizar con detenimiento qué es lo que ofrecen los candidatos y si sus propuestas son viables en la realidad.
En medio de todo este panorama es necesario hacer un análisis crítico de lo que está sucediendo y entender por qué la gente cree en ciertos candidatos y sus promesas.
Por ejemplo, muchos candidatos prometen soluciones a problemas que afectan a la ciudadanía, como el desempleo, la falta de servicios básicos y la inseguridad. Pero ¿cómo piensan resolver estos problemas? ¿Tienen un plan realista y efectivo? ¿Están dispuestos a trabajar en conjunto con otros sectores para alcanzar sus objetivos?
Otro aspecto importante que hay que tomar en cuenta es el comportamiento de los candidatos durante las campañas políticas. Muchos de ellos no dudan en hacer ataques y acusaciones contra sus oponentes, a veces incluso con argumentos poco sustentados o acusaciones infundadas. Esto puede generar una percepción negativa en la ciudadanía y sembrar desconfianza en el proceso electoral.
Es importante recordar que no todos los candidatos cumplen con estas promesas una vez que llegan al cargo, por ello es trascendental evaluar el historial y la trayectoria de los aspirantes para determinar si son creíbles y si pueden cumplir con sus declaraciones durante su campaña.
Por supuesto, cada persona es libre de elegir por quién votar y en base a qué criterios. Sin embargo, es importante que la población elija a sus representantes de manera informada y reflexiva, en lugar de ser influenciada por promesas populistas o campañas basadas en acusaciones sin fundamento.
Pero es importante ir más allá de la retórica y analizar en profundidad las propuestas y el comportamiento de cada aspirante a un puesto de representación popular. Sólo de esa manera podemos tomar una decisión de voto informada y consciente.
