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LOS PARIAS

porAlicia Guevara

Ene 26, 2025

En mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido (Kahlil Gibran)

ALICIA GUEVARA MÉNDEZ

PORTHADAINFORMATIVA.COM

26 ENERO 2025

La calle,  el sol calcinante y su esquizofrenia, fueron por años compañeros fieles y mudos testigos de las vejaciones que Isabel Pérez Pérez, o “La Chabela” sufrió en  sus recalcitrantes caminatas por Ciudad Valles, el paraíso ideal donde periódicamente “tiran” o abandonan a personas con enfermedades mentales, en situación senil o con marcadas adicciones a psicotrópicos.

De figura frágil, descuidada, mirada perdida, cabello corto, desaseado, “en veces” descalza, semi vestida o sin una sola prenda que cubriera su curtida piel y con su inseparable bolsa de nylon, desde los 13 años, “Chabela” debió enfrentar burlas, golpizas y el alumbramiento de bebés producto de abusos sexuales además del abandono de instituciones médicas, gobierno e incluso de familiares de quienes; en sus ratos de lucidez, aseguraba se encontraban en Cárdenas, San Luis Potosí.

La salud mental es un fenómeno complejo, determinado por múltiples factores: genéticos, biológicos, psicológicos, ambientales, sociales, en algunos casos aunados al consumo de drogas y alcohol manifestándose en padecimientos como depresión, ansiedad, bipolaridad, esquizofrenia, trastornos mentales obsesivos – compulsivos, y otros como estrés, que han aumentado en forma alarmante y repercute en la falta de adaptación de las personas en su entorno social, familiar y comunidad.

La indigencia, sumado a la demencia es un fenómeno social que se presenta no solo en las grandes urbes, pues en Ciudad Valles y zonas conurbadas, durante los últimos meses se ha agravado con la aparición de personas que viven en la pobreza extrema y con  trastornos mentales como depresión, esquizofrenia, psicosis, bipolaridad, alcoholismo y drogadicción poniendo con ello en riesgo a la ciudadanía debido a que incontables ocasiones se han reportado que enfermos mentales armados con tubos, piedras, látigos o armas punzocortantes han agredido a los transeúntes, dañado vehículos o intentado incendiar edificios o casas habitación, sin que la autoridad pueda hacer algo al respecto, al ser jurídicamente inimputables.

En la memoria y como anecdotario cotidiano de los vallenses quedan las imágenes de seres de  pies descalzos, harapientos, algunos con el “chemo” en botellas plásticas, personajes como “Giovani”, “Juanita”, “Ramón”, “El Chino”, “Chichi”, “El Tarzán”, “Los Telerinos” , El Escuadrón de la Muerte, de la ocasión que “Chabela” en su inseparable bolsa plástica atesoraba billetes de gran denominación y cuyo origen era desconocido o cuando en su alucinación “El Comander” trepó el techo del puente peatonal ubicado frente al IMSS, porque ni el pasar de los años y administraciones ha logrado que alguien tome el toro por los cuernos y actúe con empatía social y humana para que sean canalizados  a instituciones como el CISAME, la Clínica Psiquiátrica Everardo Neumann, el Hospital Central de Matehuala y no solo sean agregados al censo de los 11 mil 320 pacientes registrados en la Red Estatal de Atención Psiquiátrica en San Luis.

En el 2005, fue realizado el último censo de enfermos mentales, donde se contabilizaban apenas 13 en todo Ciudad Valles, hoy en día vagan por las calles más céntricas alrededor de 50 de ellos.

Si bien la Secretaría de Salud Pública no tiene un presupuesto para las enfermedades psiquiátricas, solamente lo tiene para los problemas de adicción, una mínima cifra de ellos ha tenido acceso a medicamentos o a tratamientos que los han sacado de la indigencia y el abandono, como es el caso de “La Chabela”, a sus casi 50 años, hoy, es capaz de recolectar hortalizas en un huerto y aunque no expresa palabra alguna, ha logrado llevar una vida digna asistida por personal de la Casa San Pedro, A.C. en Altamira, Tamaulipas, a donde fue referida por el Sistema Municipal DIF hace 18 años, sin embargo, no todos enfermos mentales en situación de calle han corrido con la misma suerte, pues en octubre del 2022, René Hernández, mejor conocido como “El Chino” o “El Suicida”, fue tundido a golpes en la cabeza y en varias partes del cuerpo, que lo mantuvieron en dolorosa agonía hasta que finalmente llegó la muerte.

De figura delgada, morena, agresiva, intimidante,  retadora, cabello largo y rizado y siempre cubierto con su roída chaqueta invernal, guantes, un sucio gorro, René o mejor conocido como “El Chino”, fue objeto de  “memes”, por retar a golpes y protagonizar peleas urbanas o atravesarse al paso del tránsito vehicular, sin importar que su inusual comportamiento, diariamente revelaba la falta de apoyo y atención médica adecuada, que empeora la  situación de enfermos mentales que  viven en la calle, expuestos a los peligros que esto conlleva, como la violencia, el abuso y la criminalidad y que los hace terminar sus días en el abandono o el anonimato, como un desecho humano.

Estudios de salud mental indican que la tercera parte de la humanidad sufre depresión y la OMS informa que de 10 familias en México 6 tienen problemas de salud mental como: depresión, esquizofrenia, bipolaridad, en Octubre de 2022,  la Junta Directiva del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF) que preside Ruth González Silva  formalizó el compromiso de sumar esfuerzos para reforzar factores protectores de la población más vulnerable y con ello evitar problemas de consumo de sustancias tóxicas, como lo definió el Gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, por lo que en un año se han ofrecido 22 mil 237 terapias de rehabilitación y acciones de prevención de la salud mental a favor de la población vulnerable y de forma coadyuvante el Sistema Municipal DIF de Ciudad Valles que preside Ena Avendaño de Medina ha referido o apoyado económicamente para que pacientes sean ubicados en albergues o retornados a su lugar de origen.

Recientemente “Clarita”, una mujer de 79 años, oriunda de Querétaro, después de 17 años de deambular por las calles con trastornos seniles, fue entregada a sus familiares, buscando con ello disminuir el problema de indigencia y apatía que enfrentan el medio centenar de enfermos mentales de estados vecinos, que “mágicamente”  aparecen en la Puerta Grande de la Huasteca Potosina.

De acuerdo a la psicóloga clínica Juana Ma. Guevara, las enfermedades mentales cuando no son detectadas y atendidas son factor de riesgo que aunadas a la pobreza extrema conducen a la indigencia.

“Esa es la otra cara de la problemática social de pacientes con trastornos mentales, que son ignorados por la sociedad y tratados como parias”, dijo.

Advirtió que de las enfermedades mentales más comunes en México incluyen la depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), el trastorno de estrés postraumático (TEPT), y los trastornos de alimentación como la anorexia y la bulimia son algunas de las enfermedades mentales más comunes en México, y que las adicciones y los suicidios son dos de los principales problemas de salud pública que si bien pueden parecer dos problemas separados, tienen un fuerte vínculo entre ellos.

Pese a que en los artículos 4 y 5 de la Ley de Salud Mental del Estado y municipios de San Luis Potosí señala que serán los Servicios de Salud, la autoridad competente para llevar a cabo todas las acciones derivadas para laborar y ejecutar el Programa de Salud Mental para el Estado, de conformidad con las normas y lineamientos establecidos en la Ley de Salud, las Normas Oficiales Mexicanas en materia de salud mental, hoy en día más del 56% de las personas diagnosticadas con una enfermedad mental siguen en espera de atención médica y tratamiento para su afección o deambulando a su suerte  por las calles de la entidad potosina.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición en México,  el 8.4% de la población de 18 años o más ha sido diagnosticada con alguna enfermedad mental, lo que representa aproximadamente 7.5 millones de personas, siendo las mujeres las de mayor proporción de diagnóstico que los hombres (10.3% frente a 6.2%).

– La depresión es la enfermedad mental más reportada, con un 5.8% de la población que ha sido diagnosticada con esta afección.

– La ansiedad es la segunda enfermedad mental más reportada, con un 3.9% de la población que ha sido diagnosticada con esta afección.

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