Por Alicia Guevara
Porthada Informativa
6 AGOSTO 2026
Hay trayectorias que se construyen en silencio, lejos de los reflectores y cerca de los resultados… Años de trabajo, de recorrer comunidades, de tocar puertas, de administrar recursos y de resolver problemas pueden quedar opacados por un solo señalamiento.
Pero la política, como la historia, exige memoria, ocurre hoy con Yolanda Yolanda Josefina Cepeda Echavarría y Anel Coronado.
Se habla de una cuenta pública rechazada en Aquismón como si ese fuera el único capítulo de una administración que dejó huella en el municipio. Sin embargo, basta recorrer sus calles, observar su infraestructura y recordar las gestiones realizadas para entender que detrás de ese gobierno hubo un equipo que trabajó con un objetivo claro, hacer que Aquismón avanzara.
Yolanda Cepeda fue el rostro de ese proyecto. Anel Coronado fue una de las piezas fundamentales para hacerlo posible.
Mientras una recorría oficinas, gestionaba recursos y encabezaba la administración pública, la otra tenía bajo su responsabilidad una tarea igual de importante, cuidar el dinero de los ciudadanos, ordenar las finanzas y hacer que cada peso pudiera convertirse en obras y acciones para la población.
No fue una casualidad. Fue un trabajo complementario.
Quienes conocen el servicio público saben que una administración no se mide únicamente por los discursos, sino por la capacidad de ejecutar proyectos, mantener estabilidad financiera y hacer que los recursos alcancen para responder a las necesidades de la gente,
ese trabajo conjunto permitió que Aquismón viviera una etapa de crecimiento que hoy sigue siendo visible… El tiempo también ha dado cuenta del valor de esa experiencia.
Anel Coronado ha continuado ocupando responsabilidades de primer nivel. Hoy, como tesorera del H. Ayuntamiento de Ciudad Valles ha sido parte de una administración que ha logrado sanear las finanzas municipales, ejercer los recursos con mayor orden y generar condiciones para impulsar obras y proyectos.
Esa confianza no surge de la improvisación; es consecuencia de una trayectoria construida con disciplina, preparación y resultados.
En el caso de Yolanda Cepeda, pocos pueden negar su capacidad de trabajo. Quienes han seguido su carrera saben que es una mujer que difícilmente conoce horarios. Su historia no comenzó en una Secretaría de Estado; comenzó recorriendo comunidades, escuchando a la gente, gestionando obras y construyendo una carrera paso a paso. Su llegada a la Secretaría de Turismo SLP no fue un premio, sino el resultado de años de constancia y entrega.
Sin embargo en la política, cuando una mujer alcanza posiciones de liderazgo, con frecuencia se le exige demostrar más que a un hombre, porque sus decisiones son examinadas con mayor dureza y sus errores suelen magnificarse y persisten inercias donde el machismo busca desacreditar el trabajo femenino o minimizar sus logros.
Vale la pena preguntarse cuántas mujeres han tenido que luchar el doble para llegar a espacios de decisión, cuantas han visto cómo, incluso dentro de sus propios partidos, se les intenta cerrar el paso hacia una candidatura o una curul, mientras deben demostrar una y otra vez una capacidad que ya acreditaron con hechos.
Yolanda Cepeda y Anel Coronado representan precisamente a esas mujeres que no heredaron una carrera política. La construyeron.
Ninguna llegó por concesión, llegaron porque trabajaron, porque demostraron resultados y porque entendieron que el servicio público exige sacrificio, preparación y constancia.
Eso no significa que nadie deba estar por encima de la ley. Toda observación debe aclararse y toda autoridad está obligada a rendir cuentas. Pero también es cierto que resulta injusto reducir años de esfuerzo, de gestión y de resultados a un solo expediente.
Las obras permanecen. Las finanzas ordenadas hablan por sí mismas. Los resultados pueden medirse.
Y quizá esa sea la mejor respuesta ante cualquier intento de descalificación debemos recordar que detrás de dos nombres hay miles de horas de trabajo, decisiones difíciles y un compromiso que, más allá de la política, terminó reflejándose en beneficios para la gente.
Porque una trayectoria se construye durante años. Un señalamiento, en cambio, puede escribirse en unos cuantos minutos.
